lunes, 21 de marzo de 2011
¡Por favor, nunca sean humanitarios conmigo!
Lunes, 21 de Marzo de 2011 10:21 inSurGente.org Estado Español - Política
(Una reflexión de la escritora Sara Rosenberg para inSurGente).- Para atacar a Irak mintieron sobre la existencia de armas químicas, lanzaron sus bombas implacables y hoy es un país destruido, con cientos de miles de muertos y una miseria atroz. En Libia mienten nuevamente cuando no escuchan los llamados de alto al fuego. El gobierno libio ofreció diálogo, un alto al fuego y pidió que intervengan observadores imparciales en Bengasi, para constatar lo que estaba sucediendo. Pero nada, absolutamente nada ha servido, una vez que los señores de la guerra decidieron que es más rentable la invasión que la paz. Porque ya habían decidido antes armar a los que enseguida los medios bautizaron como “rebeldes”, cuando siempre llaman terroristas a quienes protestan .
¿Pero por que, pregunta una ciudadana atónita, no “ayudan” nunca a los rebeldes de Bahreim, de Yemen, de Palestina, de Colombia, de tantos países en los que verdaderas dictaduras se abaten? Es extraño, y me llena de dudas.
Son sus guerras pero no las nuestras. De eso no me cabe duda.
Ningún ciudadano decente aceptaría la cuota de la muerte que nos están imponiendo.
Gobiernos como los nuestros, que mienten y están corrompidos de arriba abajo, no merecen la confianza de nadie. Y menos la confianza a la que apelan en nombre de “democracias” que no son ningún modelo de democracia para ningún pueblo con dos dedos de frente. Democracias de los oligarcas, los cortesanos y las plañideras parlamentarias sentadas en sillones balbuceando respuestas a crisis inventadas para la ganancia de los bancos a los que solventamos. Nunca los bancos han ganado tanto dinero como en estos años de superexplotación de los trabajadores. Hipotecas que son un robo a mano armada. Vaciamiento de presupuestos sociales acaparados por las maffias autonómicas. Leyes laborales injustas y privatizaciones constantes de la salud, la educación, y de todos los derechos sociales por los que tantos lucharon antes de nosotros. O acaso son capaces de gobernar –cualquiera de los dos partidos que se alternan en este ping-pon siniestro- sin la corrupción constante como soporte, sin el desastre económico producido por la concentración de la riqueza cada vez en menos manos.
Ese es el sistema democrático en el que vivimos. A la hora de invertir no lo hacen en crear trabajo y condiciones sociales dignas sino en guerras que sólo enriquecerán a los dueños de las grandes empresas petroleras, a las que seguiremos pagando cada día más caras la gasolina, la luz y el gas para nuestras casas. ¿O no ha sido y es así?
Yo no quiero ser humanitaria ni que nadie lo sea conmigo ni con la gente de mi ciudad y mi barrio.
No nos engañen con sus discursos morales. Actúan con la más absoluta inmoralidad y hay que mirar de frente los problemas de esta crisis de acumulación capitalista, que pesa por la pérdida del derecho básico al trabajo y en las facturas mensuales.
La guerra, el gasto bélico, el enorme gasto humano en vidas, no sólo profundizarán la crisis sino que les darán más armas para seguir saqueando aquellos recursos naturales que son incapaces de producir en sus propios países. Los gobiernos no son más que gerentes de las grandes empresas. Y las empresas necesitan mano de obra barata y precios altos en los productos esenciales. ¿O no ha sido y es así?
Es el momento de reflexionar sobre nuestra propia forma de vida. Japón lo está mostrando con toda claridad. Desastres nucleares anunciados, desastres que son el resultado de una sistema basado sólo en la ley de la máxima ganancia para unos pocos.
Pero nos necesitan como rebaño, ese rebaño confundido por una información perversa que impide pensar. Confuso rebaño, obediente rebaño. Acostumbrado a obedecer para no perder las migajas que caen de la mesa del amo, cuando el amo quiere y no por derecho. ¿Esta es nuestra democracia? ¿Esto es lo que pretendemos enseñar a los pueblos que sufren la doble explotación del saqueo y de la guerra? ¿Esos señores van a “liberar” a los pueblos de dictadores con los que han estado haciendo buenos y suculentos negocios hasta ayer?
Son incapaces en sus propios países, son incapaces de organizar una economía independiente de los recursos naturales que van a saquear en estas guerras. Se baten con nuestros jóvenes cuando ocupan una casa, se baten contra los trabajadores que exigen derecho al trabajo, pero son absolutamente incapaces de crear fuentes de trabajo, porque sólo quieren grandes dividendos, empresas guerreras que den grandes dividendos para muy pocos, y que no bajarán los precios de nuestras facturas aunque ganen más gracias al crimen.
Son incapaces además de decir la verdad y de jugar con limpieza las cartas de la paz, las únicas que nos interesan a los que no tenemos nada que perder.
Utilizan discursos viciados , mentiras terribles , y esas mentiras se abaten como verdades sobre una ciudadanía que no quiere verse implicada en esta nueva guerra, en esta nueva masacre de la población civil de otro país. Una más.
La iglesia calla y concede. La intelectualidad arrimada –por no decir engordada a la sombra de- al poder habla de “mal menor”.
Pero nosotros, ciudadanos de a pie, precarizados por el capital, desorganizados por que los sindicatos se han aliado a las patronales una y otra vez, porque los partidos políticos no saben hacer más que discursos parlamentarios almidonados, nosotros ciudadanos de este país, no queremos petróleo manchado de sangre. No queremos esa guerra y nos oponemos a ella, porque sabemos que es un negocio siniestro de los mismos que nos explotan y nos roban día tras día.
Cada pueblo es soberano y debe encontrar su camino. Ninguna invasión se justifica. Ni se puede sostener moral ni jurídicamente.
¿Qué pasaría si una provincia, una región, un grupo humano decidiera separarse del gobierno central de España? ¿Si ese grupo hubiera sido armado por intereses coloniales, porque debajo de su tierra hay mucho petróleo, o carbón o lo que fuera? Supongamos, juguemos a suponer. Obama, Sarkozy y otros, apoyados en el circo show llamado ONU-OTAN, tendrían el derecho a bombardear todo el territorio nacional, -empezarían por Madrid con unas toneladas de esos bonitos misiles nocturnos- para quedarse con esa provincia, región o país rico en minerales y en recursos estratégicos? Estoy suponiendo. Estoy pensando en igualdad de condiciones. Estoy pensando en los que es o no es justo según la legalidad internacional. No se pueden violar las leyes afuera y pretender que no se haga lo mismo con nosotros. No se puede romper así la legalidad internacional.
¿Qué hace el émulo de los cowboys, el petiso del Elyseo sacando ese pecho de pavo viejo?
¿Qué hace la ceja que prometió no más guerras después del 11-M?
¿Qué hace el negro blanco que prometió cambios y paz y salud y educación. Qué hace con Guantámo y con Nueva Orleans, y con sus 40. millones de precarizados ciudadanos en paro? Cada uno de sus aviones y sus misiles podrían servir para dar de comer a mucha gente, abrir empresas cooperativas de alimentos, mejorar la salud, sembrar la tierra, cambiar las energías nucleares por energías saludables. ¿Pero quien manda? Los señores de las empresas de la guerra.
Ninguno sirve para nada. Del color que sean, son todos simples gerentes de la empresa de la guerra, que es la empresa de la muerte, un monopolio que nos destruye, nos hace cómplices de un crimen, ese si humano, más que humano y no humanitario, esa palabreja mezquina, ese eufemismo odioso con el que nombran a los bombardeos de civiles desarmados.
martes, 5 de octubre de 2010
Las 25 historias periodísticas ignoradas por los medios (XII) Los medios ignoraron la ayuda médica de Cuba a Haití
Cuba fue la primera en llegar a Haití con ayuda médica tras el terremoto del 12 de enero de 2010. Entre muchas naciones solidarias, Cuba y sus equipos médicos desempeñaron un papel clave en asistir a las víctimas del terremoto. Los expertos en salud pública dijeron que los cubanos fueron los primeros en habilitar instalaciones médicas entre las ruinas y reforzar los hospitales inmediatamente después del terremoto. Si embargo, su aporte en el sector salud tuvo escasa cobertura en los grandes medios. “Está golpeando que en los medios virtualmente no hubo mención del hecho de que Cuba tenía varios cientos de trabajadores de salud en tierra antes que cualquier otro país”, dijo David Sanders, profesor de salud pública de la Universidad Western Cape de Suráfrica.
El coordinador del equipo cubano en Haití, el doctor Carlos Alberto García, dijo que los médicos cubanos, enfermeras y otros trabajadores de salud estuvieron trabajando sin parar, día y noche, con las salas de operaciones abiertas 18 horas diarias. Durante una visita al hospital La Paz de Puerto Príncipe, la capital haitiana, la doctora Mirta Roses, directora de la Organización Panamericana de Salud (OPS), quien fue responsable de la coordinación médica entre los cubanos, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y un anfitrión de las ONG del sector de la salud, describió la ayuda proporcionada por el personal médico cubano como “excelente y maravillosa”.
Haití y Cuba firmaron un acuerdo de cooperación médica en 1998. Antes que pegara el terremoto, 344 profesionales de salud cubanos ya estaban presentes en Haití, proporcionando atención primaria y servicios obstétricos, así como restaurando la vista de haitianos ciegos por enfermedades oculares. Más personal médico voló poco después del terremoto como parte de la respuesta rápida. “En el caso de los doctores cubanos, responden rápido a los desastres, porque la gestión de desastres es parte integrante de su entrenamiento”, explicó Maria Hamlin Zúniga, especialista en salud pública de Nicaragua. El personal de salud cubano organizó instalaciones médicas en 3 consultorios y 5 hospitales de campaña, así como en 5 centros de diagnóstico, con un total de 22 puestos diversos de cuidado, secundado por el apoyo financiero de Venezuela. Los cubanos también operaron 9 centros de rehabilitación atendidos por un personal de casi 70 terapeutas físicos y especialistas cubanos en rehabilitación, además de personal médico haitiano. Ayudaron al equipo cubano otros 100 especialistas procedentes de Venezuela, Chile, España, México, Colombia y Canadá, así como 17 monjas.
Sin embargo, en la información sobre el esfuerzo de ayuda internacional, los grandes medios occidentales generalmente se alinearon en pasar por alto a Cuba en la lista de naciones dispensadoras de ayuda. Una importante agencia internacional de prensa difundió una lista de naciones presentes con ayuda médico, donde acreditó a Cuba con el envío a Haití de nada más que 30 médicos, mientras realmente fueron más de 350, incluyendo 280 jóvenes médicos haitianos que se graduaron en la isla. Un total combinado de 930 profesionales de salud cubanos integró el contingente médico más grande de un solo país -Cuba- en Haití. Otro grupo de 200 cubanos adiestró médicos de 24 países de África y Latinoamérica, y una docena de estadounidenses que se graduaron en La Habana también viajaron a Haití a reforzar los equipos médicos cubanos existentes. En comparación, la internacionalmente renombrada entidad Médicos sin Frontera (MSF) envió aproximadamente 269 profesionales de salud a trabajar en Haití, aunque de lejos tiene mejor financiamiento y posee suministros médicos mucho más extensos que el equipo cubano.
Pero mientras los representantes de MSF y del CICR a menudo estaban delante de las cámaras de televisión discutiendo las prioridades de salud y necesidades médicas, los equipos médicos cubanos no aparecieron en la cobertura de los medios. Richard Gott, ex editor internacional del diario The Guardian, del Reino Unido, y especialista en América Latina, explicó que los “medios occidentales están programados para mostrarse indiferentes a la ayuda que provenga de lugares inesperados. En el caso haitiano, los medios han ignorado no sólo la contribución cubana, sino también los esfuerzos hechos por otros países latinoamericanos”. Brasil proporcionó 70 millones de dólares para la financiación de 10 unidades de cuidados urgentes, 50 unidades móviles para cuidados de emergencia, un laboratorio y un hospital, entre otros servicios médicos. Venezuela canceló toda la deuda de Haití y prometió suministrar gratuitamente petróleo hasta que el país se haya recuperado del desastre. Las ONG occidentales contratan a relaciones públicas que se entienden con los medios para asegurarse de que el mundo sepa qué están haciendo. Según Gott, los medios occidentales han crecido acostumbrados a ocuparse de tales ONG, desarrollando una relación de ayuda mutua. Los equipos médicos cubanos, sin embargo, estuvieron fuera de esta esfera mediática humanitaria, predominantemente occidental, y por lo tanto solamente tienen posibilidades de recibir atención de algunos medios latinoamericanos, de reporteros radiales y periodistas de medios impresos en lengua española.
Sin embargo, hubo notables excepciones en este síndrome de la [des] información. El 19 de enero, un reportero de CNN rompió el silencio sobre el papel cubano en Haití con un informe acerca de los médicos cubanos en el hospital La Paz. Los doctores cubanos recibieron antes alabanza global por su ayuda humanitaria en Indonesia. Cuando EEUU pidió que a sus aviones militares se les permitiera volar por el espacio aéreo cubano a fin de evacuar haitianos a hospitales de la Florida, Cuba estuvo inmediatamente de acuerdo, a pesar de casi 50 años de animosidad entre los dos países.
Aunque Cuba sea un país pobre, en vías de desarrollo, su riqueza de recursos humanos -médicos, ingenieros y expertos en gestión de desastres- han capacitado a esta pequeña nación del Caribe para jugar un papel global en atención sanitaria y ayuda humanitaria, junto a naciones occidentales de lejos más ricas. Los equipos médicos cubanos desempeñaron un papel relevante tras el tsunami del Océano Índico y Cuba envió un gran contingente médico a Paquistán después del terremoto de 2005. También los trabajadores cubanos de salud permanecieron prolongadamente entre los equipos médicos internacionales que atendieron a las víctimas del terremoto de Indonesia en 2006. En la operación de auxilio a Paquistán, EEUU y Europa enviaron equipos médicos, cada país tuvo una base de trabajo con la mayoría de los médicos desplegados durante un mes, sin embargo, los cubanos desplegaron 7 bases importantes, operaron 32 hospitales de campaña y permanecieron allí por seis meses.
La cumbre de Montreal, la primera reunión de 20 naciones dispensadoras de ayuda, acordó llevar a cabo una conferencia importante sobre el futuro de Haití en las Naciones Unidas en marzo de 2010. Algunos analistas especularon que la rehabilitación de Haití brindaría una oportunidad potencial para que EEUU y Cuba limaran sus asperezas ideológicas combinando sus recursos para asistir a Haití, arguyendo que EEUU posee logística mientras Cuba tiene recursos humanos. “La cooperación potencial EEUU-Cuba podría ser una vía larga hacia cubrir las necesidades de Haití”, dijo el doctor Julie Feinsilver, autor de Healing the Masses (Curar las masas), un libro sobre la diplomacia cubana de salud, quien sostiene que la máxima cooperación es urgentemente necesaria. Feinsilver está convencido que “Cuba debe tener un asiento en la mesa con el resto de naciones, organizaciones multilaterales y agencias de cualquier naturaleza, y en todas las reuniones, para discutir, planear y coordinar esfuerzos de ayuda para la reconstrucción de Haití”. A finales de enero, la secretaria de Estado Hillary Clinton agradeció a Cuba sus esfuerzos en Haití y dio la bienvenida a ayuda y cooperación adicionales. En el gran plan de la reconstrucción de Haití, Feinsilver discurrió: “Allí no puede haber ninguna imposición de sistemas de cualquier país, agencia o institución. La gente haitiana misma, con lo qué aún permanece de su gobierno, y las ONG, deben proporcionar la dirección de la política, y Cuba ha sido, y debe continuar siendo, un protagonista en el sector salud de Haití”.
Fuentes:
- Ernesto Wong Maestre, "Haití y el paradigma cubano de solidaridad," Rebelión, January 24, 2010, http://www.rebelion.org/noticia.php?id=99233 ,
- Tom Fawthrop, "Cuba's Aid Ignored By The Media?" Al Jazeera English, February 16, 2010, http://english.aljazeera.net/focus/2010/01/201013195514870782.html
- Emilio González López “La otra realidad de Haití y la ayuda de 400 médicos cubanos,” (Haiti’s other reality and the aid from 400 Cuban doctors). Público (Madrid), Letters to editor, February 7, 2010, http://rreloj.wordpress.com/2010/01/15/intensa-actividad-de-los-medicos-cubanos-en-haiti/
- “La Oficina Panamericana de la Salud califica de ‘excelente’ la ayuda médica cubana a Haití,” (The Pan American Heath Organization evaluates the Cuban aid to Haiti as ‘excellent’) Radio Santa Cruz, January 25, 2010, http://www.radiosantacruz.icrt.cu/noticias/internacionales/califica-excelente-ops-ayuda-medica-cubana-haiti.htm
- “EEUU olvidó la inmensa ayuda de médicos cubanos a Haití,” (USA forgets Cuban doctors’ massive help to Haiti), al Ritmo de los Tiempos, January 18, 2010, http://actualidad.rt.com/actualidad/america_latina/issue_3106.html
Estudiantes investigadores: Sarah Maddox, Sonoma State University
Evaluadores académicos: José Manuel Pestano Rodríguez. José Manuel de Pablos Coello, Universidad de La Laguna, Islas Canarias, y William Du Bois, Southwest Minnesota State University
Traducción: Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)
Fuente: http://www.argenpress.info/2010/10/proyecto-censurado-2011-12-medios.html
rCR