domingo, 27 de enero de 2008

MATADNOS A TODOS YA!

¡Matadnos a todos ya! ; por Carlos Tena


inSurGente.- ¡Lanzad las bombas racimo,/ las atómicas, las minas¡/ Vuestras armas asesinas/ Devastan cualquier camino.





¡Matadnos a todos ya!

Carlos Tena


¡Lanzad las bombas racimo,
las atómicas, las minas ¡
Vuestras armas asesinas
Devastan cualquier camino.

Y si es, pues, nuestro destino,
morir bajo las estrellas
y barras del primer mundo,
bajo ese olor nauseabundo
que escupe rayos, centellas,
ésa será la epopeya
de los que amamos la tierra,
de los que siembran ternura,
sufriendo vuestra tortura,
vuestra paz, que es sólo guerra,
vil, cobarde, es la que encierra
mentiras, trampas, falacias
nacidas de la crueldad.
¡ No decís ni una verdad
Y la llamáis democracia ¡…

¡ Matadnos a todos ya ¡
Palestinos o cubanos
Vascos o venezolanos
¡Matadnos, que más nos da¡
Si la suerte echada está.
Somos todos terroristas;
iraníes, bolivianos,
rebeldes ecuatorianos,
anarquistas, comunistas,
verdaderos socialistas

¡ Matadnos ¡ Ya está dispuesto.
¡ Por el imperio hacia Dios ¡;
y al rey le decimos: Vos
no soís electo, soís puesto
por un fascista funesto.

¡ Matadnos a todos ya ¡
¡Que más dan balas que fuego
de cañones, para luego
poder descansar en paz ¡

¡ Matadnos a todos ya,
con el bulo y la mentira,
que en el aire se respira
un mundo mejor posible ¡

Parad la historia: ¡asesinos¡
¡Matadnos ¡: Será imposible
Enterrar nuestra memoria.
Vuestra miseria es la gloria
de quien le pide al destino
que corra sangre sin tino.

¡ Matadnos a todos, ya ¡
Dejad ya los tribunales,
las leyes, jueces, jurados,
Porque os habéis conjurado.

¡ Aquelarre de animales ¡:
No somos todos iguales,
ni en la calle, ni en la ley,
porque así lo manda el rey,
el peor de los mortales,
el que comanda esa grey:
Demócratas criminales.



Se puede reproducir siempre que se cite al autor y a inSurGente

jueves, 24 de enero de 2008

Por prescripción médica

Por prescripción médica

por Koldo Campos Sagaseta


Considerando que según un estudio de la Escuela de Salud Pública y del Departamento de Psicología de la Universidad de Michigan, “ocultar la indignación puede provocar la muerte prematura”, tal y como refiere el periódico El País en su edición del 23 de enero.

Considerando que como ya me confirmara cuando tenía veinte años el médico que me diagnosticó una úlcera en el duodeno, reprimir la propia indignación enferma y mata.

Considerando que no pretendo contribuir a la aparición de nuevas úlceras en mi duodeno y que todavía estimo mi vida, declaro que:

Me cago en todos los malditos monarcas y en sus reales séquitos de parásitos sinvergüenzas que gobiernan los destinos del mundo.

Me cago en todos los políticos hijos de la gran puta que han hecho del servicio social de su ejercicio el más inmoral y repugnante negocio.

Me cago en todos los putos oráculos que se dicen portavoces de las tantas deidades que rigen y acanallan las conciencias de los seres humanos.

Me cago en todos los hijoputas empresarios que han transformado el trabajo en una maldición y a sus empleados en parias o en difuntos.

Me cago en todos los supremos magistrados que han hecho de la justicia una puta farsa y de la equidad la más vil de las aberraciones.

Me cago en todos los periodistas y comunicadores que han convertido su profesión en un fétido comercio, exaltando la mentira y difamando la verdad.

Me cago en todos los putos banqueros delincuentes que han hecho de la usura un mandamiento y del robo una virtud.

Me cago en todos los desalmados que torturan, que especulan, que trafican, en sus humanitarias guerras, en sus beneméritas matanzas, en sus bombas preventivas, en sus cárceles de exterminio…

Me cago en todos los que se den por aludidos.

Vuelvo mañana… He ido a tirar de la cadena.